Las matemáticas el espíritu de la arquitectura

las matemáticas
las matemáticas

Desde los egipcios hasta nuestros días, las matemáticas han sido y son un instrumento eficaz para el desarrollo de la arquitectura. Sin ir más lejos, las pirámides son un fiel reflejo de como las matemáticas aplicadas a la geometría fueron un referente para la realización de grandes construcciones que hasta hoy en día han sido admiradas.

Siempre las matemáticas han contribuido a ser una de las bases para el avance de la arquitectura.

La arquitectura se ha definido y dibujado por mediación de estructuras geométricas que venían dadas del análisis matemático. De la misma manera, las matemáticas han proporcionado a la arquitectura nuevos parámetros en la definición arquitectónica. Una estrecha relación entre ambas, que, a través de los siglos, ha servido para estrechar vínculos que han potenciado nuevas formas arquitectónicas que de otra forma hubieran sido impensables. Una complicidad que ha servido como modelo inspirador y al mismo tiempo herramienta para el diseño de las arquitecturas actuales.

Muchas de las grandes construcciones actuales están concebidas en base a proyectos que se apartan de las formas y superficies clásicas. Entendiendo como clásicas aquellas derivadas de un concepto euclidiano simple. Gracias a las formas generadas por ordenador se potencia una arquitectura apartada de los conceptos de la geometría clásica. Véase las superficies y formas empleadas por el famoso arquitecto Frank Gehry. (ver articulo ‘El Cartón algo más que para embalar’)

scaffold

La matemática digital y la creación arquitectónica se interrelacionan con resultados espectaculares. El museo Guggenheim de Bilbao construido por este arquitecto es un claro ejemplo de esta interrelación. De todas formas unos años antes, encontramos otros arquitectos cuya preocupación por el diseño de la forma arquitectónica les llevó a aplicar las llamadas superficies minimales.

Una aplicación geométrica que sirve para determinar el área de mínimo desarrollo de un área o superficie.

El arquitecto alemán Frei Otto en los años 60, construyo edificios construidos con mallas tridimensionales inspiradas en pompas de jabón, y todo ello gracias a las matemáticas. Una arquitecta de reconocido prestigio como Zaha Hadid, interpretó una nueva arquitectura sirviéndose de una nueva geometría. Nuevas formas que sin los actuales sistemas computacionales serían materialmente imposibles ni de imaginar.

Hoy en día, existen algunas herramientas que todos los arquitectos utilizamos y que están presentes en los estudios de arquitectura. El dibujo asistido por ordenador CAD y el Building Information Modeling, BIM, han posibilitado una eficiencia en el diseño arquitectónico hasta hora inimaginable. Así mismo la introducción en los proyectos de arquitectura de geometrías paramétricas, han permitido la utilización de las superficies NURBS. Una nueva tecnología ya utilizada en los años 60 por la industria automovilística.

Las matemáticas siempre han sido un buen aliado a la hora de la proyectacción arquitectónica.

Pero no únicamente como instrumento útil para realizar un diseño más creativo, sino también para resolver problemas que la arquitectura y el urbanismo plantean. La introducción de los cálculos matemáticos para dotar a la sostenibilidad energética de una mayor eficiencia, así como el diseño y la planificación de las llamadas ciudades inteligentes, han contribuido en gran medida a la resolución de los actuales problemas de las ciudades.

Unas consideraciones que, sin la complejidad de los algoritmos matemáticos necesarios, nuestro cerebro sería incapaz de procesar. En definitiva y sin lugar a dudas, las matemáticas están presentes en el espíritu de la arquitectura.

Jaime de Oleza
Arquitecto
13.01.2020