Islas artificiales, una nueva realidad

Islas artificiales
Islas artificiales

La necesidad de disponer de suelo urbano, ha llevado a muchas ciudades del mundo, a impulsar proyectos que se basan en colonizar el mar. Ganar terreno al mar ya desde hace años no es ninguna fantasía.

En 1960 un arquitecto japonés llamado Kenzo Tange, arquitecto de reconocido prestigio y maestro del movimiento moderno en arquitectura, presentó un proyecto ambicioso que pretendía hacer crecer la ciudad de Tokio hacia el mar. Un plan para la bahía de esta metrópolis que enlazaba una ciudad carente de espacio y densamente congestionada, con la construcción de unas islas artificiales capaces de albergar 5 millones de personas. Una propuesta que según su autor provocaría un crecimiento económico de enormes proporciones. El plan no se llegó a ejecutar. Pero sin embargo, el mismo Japón, así como otras ciudades del mundo, han hecho propuestas en esta dirección, creando suelo donde no existe y que hoy en día ya son una realidad.

Ejemplos muy conocidos son las islas artificiales del aeropuerto de Kansai, la del puerto de Kobe en Tokio donde habitan 15.000 personas junto a hoteles y centros comerciales, así como las ciudades de Ontario, Miami, Hong Kong, Montreal y ahora más recientemente Gibraltar, ciudades que han crecido encima del mar.

También existen iniciativas que van más allá de nuestra imaginación, como son las promovidas por el Instituto americano Seasteading, que pretende construir islas artificiales en medio del océano en aguas internacionales, a modo de comunidades o estados independientes y auto sostenibles, con sus leyes, normas, y con gobiernos autónomos. Una idea radical que está muy lejos de la realidad. Pero sin embargo, posiblemente en ciudades como la nuestra y en un futuro no muy lejano, se planteen alternativas de crecer hacia el mar.

Una estrategia que hoy en día y gracias a las nuevas tecnologías es viable, y que posibilita un crecimiento en aquellas metrópolis asfixiadas por el mar, eso sí, sin olvidar en que se tendrán que establecer todos aquellos mecanismos necesarios para resolver la huella ecológica y el impacto ambiental asociado.

Jaime de Oleza
Arquitecto
25.09.2019